Guillermo Ceniceros

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Pintor, escultor y muralista, Ceniceros nació y creció en El Salto, municipio de Pueblo Nuevo, Durango, en 1939.
A los 14 años su familia se traslada a la ciudad de Monterrey, donde estudia dibujo industrial. Posteriormente se inscribe en el taller de artes plásticas de la universidad de Nuevo León.
En 1962 realiza su primera exposición individual en Monterrey.
En 1964 se inaugura en la ciudad de México el Museo Nacional de Antropología, en el Bosque de Chapultepec, y es invitado a formar parte del equipo de Luis Covarrubias para ilustrar las costumbres y los rasgos sociales de los grupos indígenas de la República. En ese maravilloso recinto conoce a los muralistas Rufino Tamayo, Chávez Morado, González Camarena y Raúl Anguiano.
Corre el año de 1965 y Guillermo se incorpora al equipo de trabajo de David Alfaro Siqueiros que pinta el magno proyecto del Polyfórum Cultural. Esta relación va a influir profundamente en su trabajo, pues lo introduce en la búsqueda de nuevas técnicas, materiales, herramientas, composiciones y perspectivas.
En 1969 participa en una exposición en el Palacio de Bellas Artes; al año siguiente expone en el Museo de Arte Moderno y obtiene el premio de pintura “Salón Anual de la Plástica Mexicana”. Su obra es adquirida por el museo.
En el arte de Ceniceros, el paisaje y la mujer aparecen como una constante.
Las mujeres en la pintura del artista, simplemente desnudas, nos hacen entrever el eterno femenino, al sexo misterioso que está orgulloso de serlo.
Es el creador de los murales que se encuentran en las estaciones Copilco y Tacubaya del metro de la Ciudad de México, "el hombre y su medio" del centro médico IMSS de Ciudad de México, así como "espejos comunicantes" del teatro universitario de la UANL, por mencionar algunos.